Ser Golfista
Ser golfista es vivir entre el silencio y el viento,un diálogo secreto con el paso tranquilo del tiempo.
Es recorrer el campo como quien medita,donde cada swing es una promesa infinita.
Es levantarse temprano con el sol naciendo,y creer que hoy será el día.
Que el drive será largo, perfecto y bien ejecutado,y el putt final, suave… inevitable… embocado.
Ser golfista es fallar —muchas veces— con elegancia,y aun así volver, porque este juego nunca te abandona.
Es sonreír ante el bunker, respetar el rough,y saber que el verdadero adversario… eres tú mismo.
Es amistad en el fairway, historias en el green,un apretón de manos que vale más que una victoria.
Porque, al final, más que el resultado,es el camino recorrido lo que permanece… vivido y sentido.
Y así seguimos, hoyo tras hoyo,entre la frustración y el encanto.
Porque ser golfista no es solo jugar,es una forma tranquila… de vivir.

